¿Quién soy yo?

Me llamo Oriol, vivo en la Cataluña central y soy aficionado a la pastelería.

El día 6 de octubre de 2012, coincidiendo con el cumpleaños de J. y después de preparar la salida estelar durante un par de meses, empiezo «A tres quarts de quinze!».

¿Por qué, «A tres quarts de quinze!»? En catalán esta expresión significa «A salto de mata!»… Y durante mucho tiempo he tenido el brillante costumbre de entrar en la cocina —tanto para preparar una comida como un postre elaborado— cuando el hambre ya me apretaba o poco antes de presentarme a una cita gastronómica. ¡Y a menudo ya era demasiado tarde!

¿Para qué, un blog más, si ya hay tantos y están tan bien hechos? Pues, porque un blog no deja de ser un medio de expresión personal. «A tres quarts de quinze!» pretende orbitar en torno a la cocina dulce, pero además de este tema central, también quiere tocar directamente o de refilón otros aspectos que me ocupan y me preocupan:

  • La memoria: siempre que quiero preparar un dulce, busco recetas de aquí y de allá. Recorto, pego, sumo, resto y, finalmente, ¡hago…! De entrada lo tengo todo muy claro. Pero, a menudo, cuando han pasado unas horas, unos días o unas semanas —y ya no digamos, ¡unos años!— me cuesta recordar las fuentes, los ingredientes y las proporciones de la receta final. Pienso que este blog me ayudará a ordenarme: me obligará a anotarme las cosas «religiosamente» y me permitirá dejar constancia de ellas.
  • La lengua: es mi profesión. Me ocupa. Y me preocupa que se valore tan poco. Por ello, con el blog elijo unas opciones muy personales, ni mejores ni peores: 1) escribir prioritariamente en catalán, a pesar de que esta decisión me reste lectores —pero bueno… tampoco calculo superar los 10 lectores fieles en ningún momento—; 2) procurar escribir bien: sin faltas —avísame cuando algo no esté bien escrito, que así lo corrijo— y con orden y concierto; y, 3) hacer difusión de recetas y blogs en otros idiomas, aunque sean minoritarios o lejanos.
  • Las tecnologías: mi hermano J. y yo tuvimos el primer ordenador a principios de los años 80, un Commodore 64. Muy prontito empezamos a programar en basic y, desde entonces, no hemos dejado de tener un punto friki. A mí siempre me han gustado el entorno y las herramientas web, y los blogs no son ninguna excepción. Prefiero las interfaces limpias, claras, llenas de contenido —ya sea textual o gráfico—. Y me molesta la publicidad intrusiva, que no me deja ver lo que realmente me interesa.
  • El aprendizaje: necesito mejorar muchísimas cosas. Dejar de publicar recetas porque no me han salido lo suficientemente bien. Repetirlas con más calma hasta que el resultado sea digno. Experimentar e ir «llenando la mochila» con conocimientos nuevos. Y quisiera compartir este aprendizaje para allanar el camino a otras personas en la medida de lo posible…

Así, pues, ¿qué encontrarás en «A tres quarts de quinze!»? Evidentemente, ¡cosas que me gustan! Y en general me gusta la sobriedad: los pasteles y platos dulces que, independientemente del nivel de dificultad de elaboración, tienen un aspecto sencillo y elegante, sin artificios. Me gustan el chocolate, los frutos secos, las hierbas aromáticas, la fruta ácida… No me gustan la miel ni los frutos empalagosos. Me gustan los postres frescos. No me gustan las decoraciones excesivas ni los productos cuya función sólo es decorativa. Me gusta regalar dulces. No me gusta que nos dejamos llevar demasiado por las modas —y, en pastelería, también las hay!—.

Intentaré publicar recetas regularmente. ¡Pero soy incapaz de seguir el ritmo de una o más recetas por semana otros blogueros! No soy tan rápido. Y soy un poco quisquilloso con lo que hago y cómo lo hago. Con el tiempo, intentaré ir mejorando la calidad de las entradas, sobre todo, de las fotos y de la ejecución de las recetas. ¡Espero que disfrutes de este camino en compañía!

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